| Armando Calderón Sol: “Pueden tener mil defectos Rodrigo Ávila o Zablah, pero es más importante salvar a El Salvador” |
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| Martes, 03 de Febrero de 2009 18:37 |
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Calderón Sol se tomó la foto de la familia arenera hace una semana, pero no calla críticas: un proceso defectuoso para escoger candidatos, una fórmula no perfecta y una dirección del partido necesitada de cambios: “En el Coena, una vez pasadas las elecciones, debe haber una reestructuración”. Por Carlos Martínez y Sergio Arauz ¿Qué logró juntar a los tres ex presidentes de forma tan súbita? La foto de los tres ex presidentes manda un mensaje, y es precisamente lo que se quiere: la unidad del partido. No te voy a negar que el partido, después del proceso de selección que tuvo, ha quedado -o quedó- un tanto resentido en algunos sectores. Esa es una realidad que la ha tenido el partido Arena y negarlo sería un tanto fuera de la realidad. En ese sentido, la foto de los tres ex presidentes como que unifica al partido en este momento tan importante para el país, para lograr obtener un triunfo en la próxima elección presidencial. Arena ha venido trabajando y ha mantenido la estatura y prueba de ello son los resultados electorales del 18 de enero, que han sido bastante buenos. Una semana antes de las elecciones… ... Había un pesimismo, se hablaba de una desconfianza, se hablaba de un temor, se hablaba de una derrota, que había logrado penetrar a raíz de las encuestas. Había montada toda una estrategia de manejo de encuestas a favor del FMLN que desdice de las encuestas y ustedes ven que han quedado un tanto golpeadas en la política salvadoreña, porque usted no sabe si fueron… ¡se aseguraba el mismo día de las elecciones y días antes, tantos puntos arriba doña Violeta! Se hablaba de un triunfalismo absoluto de parte del FMLN. Arena recobra por eso el optimismo, porque no vamos a negar que había un desconcierto y había una desconfianza que había sido muy bien manejada por el FMLN. Si Norman Quijano no hubiera ganado las elecciones, ¿hubiéramos tenido la misma escena? Yo creo que sí, porque el problema es que hay un temor muy grande a que llegue el FMLN, no por el señor Mauricio Funes, que yo creo que Mauricio Funes es un hombre que al fin y al cabo se vende como un socialdemócrata, lo hemos visto trabajar por años en el noticiero y como periodista y como entrevistador tenía una calidad profesional alta, no lo vamos a negar, pero no es el miedo que él genera. Lo que genera la desconfianza es el grupo ortodoxo del FMLN que maneja ese partido. Esa es la situación difícil para El Salvador: la posición del FMLN, el grupo ortodoxo, los comandantes que usted ve que manejan dos discursos… ¿Le da el beneficio de la duda a Mauricio Funes? A Mauricio Funes no lo voy a poner a la altura de los ortodoxos. Sería estar fuera de una realidad. Los planteamientos que ha hecho son socialdemócratas, no son marxistas, ni cosas que se parezcan. Ha hablado de defender la empresa privada, defender la institucionalidad, el de Mauricio Funes no es el discurso del FMLN ortodoxo, ni de los líderes del FMLN. Ahí tenemos doble discurso, y ese es el verdadero riesgo. Me gustaría volver a las encuestas: usted hacía críticas a la dirección de su partido y hacia cómo llevaban la estrategia. ¿Esas críticas estaban basadas en encuestas? La verdad es que en un partido democrático puede haber distintas versiones, distintas posiciones, no va a haber una sola visión exacta. Porque si usted tiene un partido ortodoxo que expulsa a todo aquel que no está con la dirigencia, como es el caso del FMLN… Arena es totalmente distinto, puede haber debate y autocrítica y diferencia y distanciamiento, pero hay momentos en que la misma coyuntura te vuelve a unificar. Su miedo al FMLN y sus reservas sobre la dirigencia de ese partido han existido desde cuando usted era presidente, pero ustedes no se reúnen en público en esta campaña sino hasta ahora. Estará consciente de que muchos pensarán que se tomaron la foto de familia una vez que Arena deja de tener un talante de perdedora y comienza a tener un talante de ganadora. No, eso quiere decir que “estos babosos son oportunistas, que porque vamos a ganar quieren estar en la foto”. Si eso quiere decir, pues no es así, soy arenero de pura cepa, soy hasta fundador de Arena, he trabajado. La situación no es esa, ni se puede pintar así. Verlo así es no conocer la historia de El Salvador y de los últimos años del país. Lo que sí veo es que hay un momento para los ex presidentes, que es ahora ya en elecciones presidenciales que, al ver la situación, y al ver cómo va la campaña, nosotros hemos sido llamados y creo que ha sido bueno que hayamos tomado la foto de familia. ¿Por qué esa foto no fue tomada antes? Porque no era una campaña presidencial, sino de gobiernos locales, era para diputados y ahora que ya era una campaña presidencial que se ha abierto, es el momento de salir, a raíz de los mismos ataques que ha recibido Arena. En su momento usted dijo que no se les tomaba lo suficientemente en cuenta y que no les habían consultado nada… Cuando se les llama ya había sido diseñado un mecanismo de selección de candidato, ya se escogió a los candidatos a la presidencia y a la vicepresidencia, ya se presentó un plan de gobierno y ya se diseñó una campaña. ¿A qué los están invitando? ¿Qué queda para aportar aparte de la foto? Queda para aportar el triunfo, ayudar al triunfo, porque hay que cerrar filas, porque pueden tener mil defectos Rodrigo Ávila o Zablah, y puede haber tenido mil defectos el pasado, el último inmediato de escogimiento y ha habido problemas… eso no se lo voy a negar, que ha habido problemas, ¡los hubo!, pero es más importante salvar a El Salvador. Tenemos que despojarnos de cualquier interés particular y anteponer el país. Lo que está en juego es el país… la libertad… y es por eso que cuando valorás en una escala de valores... ¡pues hombre!, si es el momento ahora, olvidemos el pasado inmediato de Arena, cómo fue. Ahora cerremos filas para el triunfo, que es necesario. ¿Dónde quedan las palabras de Hugo Barrera, que son de hace apenas unos días? Él lo ha dicho claro a su regreso, que es más importante la unidad en este momento y siempre va a haber controversias y discusiones y siempre habrá cambios de visión. Eso es lo bueno de Arena, eso es lo que no entiende un ortodoxo del FMLN… ¿Cuán buen resumen de los malestares en el interior del partido hizo Hugo Barrera al decir que estos derivan de que no ha habido un cambio de mando real en la cúpula de Arena? Mirá: a mí no me gustaría ya… yo ya cerré la página, no me gustaría hablar ni de las declaraciones de Hugo Barrera -que él mismo las ha superado- ni de la posición del pasado… ahora estamos en el cerrar filas, para lograr el triunfo de Arena. Yo creo que si nosotros nos quedamos debatiendo, eso es darle de comer al FMLN y al morbo político, a lo que no me voy a prestar. Hasta ahí. Hasta hace poco, las encuestas decían que Arena perdería San Salvador. Se equivocaron. Durante un momento, decía usted, Arena estaba pensando en perder y ahora no. ¿Aún en este momento Arena está lista –incluso- para perder? Es que solo hay dos caminos cuando participás en una elección: o ganás o perdés. La situación de un demócrata es esa. Hay dudas con estos señores (del FMLN), pero en un país consolidado, donde hay democracia, donde hay políticas que hablan transparentemente... ¿Rodrigo Ávila puede contarlo a usted dentro del coro de voces que va a pedir que se mantenga en la dirigencia del partido en caso de que gane las elecciones presidenciales? No, creo que en el Coena, una vez pasadas las elecciones, debe haber una reestructuración, reacomodarse el partido a la nueva realidad, a la nueva coyuntura, tiene que haber un partido siempre velador del proceso y de la ideología. En ese sentido, creo que tendría que haber reacomodos, ganemos o perdamos. Independientemente de que ganen o pierdan, ¿cree que Rodrigo Ávila debe dejar la cabeza del Coena? Siempre he creído que el presidente de la República debe estar fuera de una posición del partido, creo que no es conveniente, yo me mantuve fuera del Coena siendo presidente, igual Cristiani, igual Flores. Le falta un presidente. El presidente Saca no, porque fue presidente del partido y de la República. Mi opinión es que eso no es conveniente. Creo que el presidente se convierte en jefe de Estado, no solo en jefe de gobierno. Y al convertirse en jefe de Estado es para todos los salvadoreños. ¿Se ve a sí mismo y al resto de ex presidentes retomando el Coena cuando pasen las elecciones? Como retomando el Coena no, sí tomándonos en cuenta. El partido ha sido exitosísimo porque ha tenido una renovación permanente y eso no lo vamos a negar. No es que Cristiani se hubiera quedado anquilosado, yo me hubiera quedado anquilosado, o Flores se hubiera quedado… esa situación ha hecho a Arena grande. ¿Incluyendo este Coena? ¿Esa virtud que señala se la atribuye también a esta administración? Creo que sí hay gente nueva, ha sido gente nueva, ¡que si no nos gusta, porque este no es esto o lo otro, esos son otros cinco pesos! Pero que ha habido cambios, ha habido cambios. En ese aspecto creo que otros partidos no lo tienen. De Roberto d'Aubuisson a Alfredo Cristiani, ¿hubo cambios? Sí. ¿De Cristiani a Calderón Sol? Un cambio. ¿De Calderón Sol a Flores? Otro cambio. ¿De Flores a Saca? Otro cambio. De Saca a Ávila, ¿es exactamente el mismo trecho de cambio que separó a Cristiani de Calderón Sol? Mire, eso habría que preguntárselo a ellos. Pero lo que ha habido es cambio, eso es innegable. Cuando tú tienes verdaderos cambios en el partido, no es hasta que murió, pues. Arena ha demostrado que es un partido más institucional que cualquier otro partido que hay en El Salvador. Usted califica ahora de “verdaderos cambios” lo que ha habido en esta administración. ¿Esa opinión la va a mantener después de las elecciones, gane quien gane? No… es que… es que… ja, ja, ja… no se puede mantener una posición… usted tiene que analizar una coyuntura, ver la situación, ¡nada está escrito en piedra! Si no, mejor córteme la lengua… ja, ja, ja. |








