| Funes recluta a ex ministro de Saca para presidir CEPA |
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| Martes, 19 de Mayo de 2009 21:21 | ||
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Aparte del ex ministro de Hacienda Guillermo López Suárez en CEPA, en el próximo gabinete estarán el vicepresidente Salvador Sánchez Cerén en Gobernación, el economista Carlos Acevedo en el Banco Central de Reserva y el dirigente de CD Héctor Dada en Economía. Por Sergio Arauz El presidente electo, Mauricio Funes, empezó a asignar oficinas específicas del gobierno que inicia el 1 de junio, y una de ellas, la que administra los puertos marítimos y aéreos, estará a cargo del ex ministro de Hacienda Guillermo López Suárez, quien renunció al gobierno actual después de que se hizo imposible resolver incompatibilidades de visión con el presidente Antonio Saca. En este proceso de llamar para asignar despachos ministeriales y la dirección de algunas instituciones claves de gobierno, es el gabinete económico el que ha quedado casi completamente dibujado porque ya hay mayor nivel de certeza sobre las personas que ocuparán los puestos. Funes, que estrenará el primer gobierno de izquierda en la historia de El Salvador, encargó a su asesor económico Álex Segovia y al ex director ejecutivo de la Asociación Bancaria Carlos Cáceres para hacer los reclutamientos en nombre del presidente electo. Ellos mismos, sin embargo, tendrán cargos relevantes en el próximo gabinete, pues al economista graduado de Oxford le asignarán el cargo de secretario técnico de la presidencia (una especie de jefe de gabinete) y a Cáceres como ministro de Hacienda.
Uno de los primeros trabajos de este dúo fue buscar un acuerdo con el arquitecto de la reforma fiscal del gobierno de Saca, que tuvo como una de sus virtudes imponer mayores contribuciones tributarias a sectores poderosos que otrora habían sido intocables, como la banca. “Ya es seguro”, dijo una fuente cercana al presidente electo, cuando se le preguntó sobre el escogimiento de Guillermo López Suárez como presidente de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA). López Suárez dijo a la prensa el lunes que había recibido una invitación del equipo de gobierno de Funes para asesorar en el área fiscal y que se lo estaba pensando. Una fuente cercana a las pláticas aseguró a El Faro que el ex ministro había accedido ya a trabajar con Segovia y Cáceres en el diseño de medidas fiscales para mejorar la recaudación de impuestos. Otra fuente, que también fue llamada para integrar el gabinete, dijo saber que al ex funcionario del gobierno de Arena se le escuchará sus aportes por su experiencia en Hacienda. “Será importante para asesorar al presidente en posibles medidas fiscales”, dijo. Sobre su escogimiento para CEPA, López Suárez dijo que se veía dirigiéndola para contribuir al desarrollo económico de El Salvador. “Desde ayer (lunes) por la mañana me he sentado con dos altos personajes que están colaborando con el presidente electo. Me consultaron de una oferta que yo estoy pensando aceptar. Es en una institución donde puedo poner mi esfuerzo para tratar de ayudar en el desarrollo económico”, dijo. Este ex funcionario de la administración Saca renunció al cargo, entre otras razones, por las presiones de algunos empresarios incómodos con la reforma tributaria impulsada en los primeros meses de la gestión que está por terminar, y prometía una segunda ronda de reformas que apretarían más al sector empresarial. Con su llegada a CEPA, López Suárez tendrá que asumir el reto de cristalizar el futuro del puerto de La Unión, que quedó construido a finales de 2008 y está ocioso a la espera de que la Asamblea Legislativa defina el régimen de administración que tendrá junto al puerto de Acajutla. A CEPA también le compete administrar, aparte de los aeropuertos, la empresa estatal de trenes, Ferrocarriles Nacionales de El Salvador (Fenadesal), que está prácticamente fuera de servicio desde los años de la guerra y que ha pasado por un par de intentos de resurrección en los últimos gobiernos del partido Arena. La llegada de López Suárez se produce en el momento en que Funes libra un pulso con el partido FMLN por los nombramientos para el nuevo gabinete. De hecho, el nombre del ex ministro de Hacienda en algún momento pasó por la mente de los más cercanos colaboradores del presidente electo para invitarlo a volver a esa cartera de Estado, pero la idea no prosperó, en medio de celos e inquietudes de algunos dirigentes efemelenistas, que temían que el nuevo equipo de gobierno recogiera rostros con excesivo olor a derecha, y en cambio quedaran marginados los miembros del partido. Otro fichaje concretado por Funes es el del secretario general del partido Cambio Democrático, Héctor Dada, quien ocupará la plaza de ministro de Economía. Dada, quien acaba de iniciar un nuevo mandato como diputado de CD, salió del país el lunes 18 y regresa hasta a finales de esta semana. Ahora el partido debate el escenario en que su único diputado propietario deja la Asamblea Legislativa y además se integra a un equipo de gobierno en el que lo que predominarán serán las directrices del presidente y del partido FMLN. También en el área económica prácticamente se ha resuelto cómo llenar la plaza de la presidencia del Banco Central de Reserva: para este cargo se ha convocado a Carlos Acevedo, economista del equipo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Por ahora, sin embargo, el economista tiene un problema, y es que aunque vive en El Salvador desde hace más de cinco años, es guatemalteco de nacimiento y eso le impediría integrar el gabinete. Acevedo está intentando resolver su nacionalización para poder llegar el 1 de junio apto para el cargo. Si eso no fuera posible, el plan B es que se convierta en asesor de la Secretaría Técnica, junto a Segovia. Este reclutamiento de los últimos días fue posible después de una serie de sesiones de Funes con la dirección del FMLN. Una de las más intensasa y largas se produjo el jueves 14 de mayo pasado. “Estuvo hasta casi la medianoche reunido en una de las casas del FMLN”, reveló uno de los amigos del presidente electo, que informó que ahí se acordaron algunos de los nombramientos que el presidente electo piensa dar a conocer hasta la víspera de su toma de posesión. Otra reunión clave, dijo la fuente, ocurrió este sábado, y después de estas citas Funes apareció esta semana haciendo un anuncio: “Tengo una decisión de casi el 80% del gabinete. No llegamos al 90%, como dijo el diputado Manuel Melgar, pero casi en su totalidad lo tengo decidido”. Vicepresidente será ministro de Gobernación Las sesiones para definir gabinete también explican las declaraciones de parte del presidente electo y de los dirigentes del partido, sobre las diferencias que tienen en cuanto a las personas idóneas para ocupar los puestos claves, a pesar de que miembros de la Comisión Política del FMLN, como el coordinador general, Medardo González, siguen diciendo en público que Funes tiene plena libertad de escoger a quienes considere convenientes para armar su equipo de gobierno. El doble discurso de González y del partido ya es público, pues esta semana, en la televisión, el coordinador general dijo que el escogimiento de ministros es potestad plena de Funes, pero también admitió que están pidiendo cargos. “Lo que estamos reclamando simple y sencillamente es que el Frente va a ocupar el lugar que le corresponde”, dijo en la entrevista Frente a Frente, de Telecorporación Salvadoreña. Los miembros del equipo de Funes con los que ha platicado El Faro coinciden en una cosa: los ministerios reclamados por el Frente no terminan de ser concedidos por Funes, y varios de ellos, como el de Gobernación, tienen la característica de que suponen despliegue territorial a escala nacional. El Ministerio de Salud, por ejemplo, donde el FMLN quiere a la ex alcaldesa de San Salvador Violeta Menjívar o al ex candidato a la vicepresidencia Guillermo Mata Bennett, mientras que Funes había pensado en el ex alcalde capitalino Héctor Silva, quien tiene una especialización académica en reformas de salud. Igual sucede con el Ministerio de Seguridad, donde el Frente propone al coordinador departamental en San Salvador, Benito Lara, y en cambio Funes quiere poner ahí a la jueza Aída Santos de Escobar. Un tercero es el de Educación, en el que la puja está entre el historiador Roberto Turcios, el candidato de Funes, y Norma Guevara, la apuesta del FMLN. Guevara, una maestra, ha sido concejala de San Salvador, dirigente de la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños, ANDES 21 de Junio, y es parte de la Comisión Política del partido. Al rechazo manifiesto del FMLN a algunos de los nombres de Funes, se suma lo que algunos miembros del equipo del presidente llaman “campañas”: “Es que le hicieron (a Héctor Silva) una campaña en el Colegio Médico... Memo Mata fue”. La sentencia hace referencia a una supuesta campaña de desprestigio en contra de Silva montada por el ex presidente del poderoso Sindicato de Médicos del ISSS, diputado por San Salvador y ex candidato a la vicepresidencia por el FMLN, Guillermo Mata Bennett. La disputa por el gabinete rompió con la actitud declarada públicamente por el partido, en cuanto a dejar en plena libertad al presidente electo de elegir a su equipo de trabajo. En una entrevista con El Faro, el vicepresidente electo, Salvador Sánchez Cerén -quien es uno de los tres máximos dirigentes del partido, junto a Medardo González y a José Luis Merino- aclaraba a sus bases que él no iba a convertirse en celador de la ideología de su partido en el Ejecutivo y que, contrario a lo que algunos podían creer, él tenía claro que en este próximo gobierno no se iba a realizar todo lo que el FMLN alguna vez pudo habe reivindicado: “La base entiende que este gobierno está al frente del FMLN y que va a jugar un rol muy importante, pero también sabe que no se va a llevar a plenitud todo como el FMLN piensa. ¿Por qué? Porque es un gobierno que tiene que darle espacios a los otros pensamientos.” Sus palabras en dicha entrevista, por mandato de la Comisión Política del partido, fueron impresas a los pocos días en un folletín a colores, que se distribuyó entre las estructuras del partido como quien divulga la doctrina del partido. Según las fuentes que tuvieron conocimiento de esa publicación, se imprimieron 5 mil ejemplares de la entrevista íntegra. Cuando Sáncez Cerén dio esa entrevista, el vicepresidente electo no tenía claro el papel que ocuparía en el gobierno que inicia el 1 de junio próximo. Hasta después de la sesión del jueves 14 de este mes, miembros del equipo de Funes comenzaron a hablar del vicepresidente electo como ministro de Gobernación. “Sí, es casi seguro, es algo en lo que Mauricio cedió”, dice un miembro del equipo de gobierno, dando a entender que Funes no tenía pensado ese cargo para su vicepresidente. Para la toma de posesión del nuevo gobierno faltan 12 días, y según el mismo Funes, aún no tiene definido el 20% de su gabinete. En algunos casos, como el de Héctor Silva, si el presidente electo pierde la pugna con su partido por la cartera de Salud, al médico podrían pedirle que dirija el programa Red Solidaria, de atención a la pobreza. Sin embargo, la disputa aún no se ha definido. Funes salió este martes hacia Venezuela, a donde irá a buscar posibilidades de obtener algún tipo de trato preferencial de ese país en materia de petróleo. Pero también deberá ocupar su cabeza en resolver cómo terminar de llenar las sillas que aún no tienen ni un solo nombre, ni del FMLN ni de su equipo. Uno de los futuros integrantes del gabinete dijo saber la razón de que aún falte llenar esas plazas. “El 20% restante es por falta de talentos. Y no es que no hayan o no existan, es que no están definidos”, dijo a El Faro. |








