Distraídos por las elecciones de 2009, no nos percatamos de que por primera vez en la historia el líder de la Repúbica Popular China arribó a territorio centroamericano. El periplo del presidente Hu Jintao, cruzando nuestro hemisferio de norte a sur, es ilustrativo de dónde estamos y dónde debemos estar como país en materia de política exterior. A medida que avance la campaña electoral, los temas de política exterior irán imponiéndose por su importancia estratégica. Por ello, conviene que adelantemos algunas ideas-fuerza.
Hu acudió al cónclave del G-20 (G-7 + Rusia + economías emergentes [China, México, Brasil, India] + invitados especiales como España) en Washington del 15 de noviembre para tratar de frenar la crisis. Los expertos económicos nos dicen que son las economías emergentes las que ahora juegan y jugarán un papel clave para frenar o mitigar los grandes impactos de la crisis. La demanda voraz por materias primas de la economía china reprochada como una de las causas de la crisis ahora es reconceptualizada como uno de los pilares en los que se apuntalará la recuperación. Una recesión prolongada de la economía china desembocaría en el hundimiento económico del planeta.
Otro ejemplo y muy próximo: Ahora que se produce el salvamento de Citigroup en Estados Unidos, su filial en México, el legendario Banamex, es citado como uno de los resortes que servirán para ir abonando a los US $20 mil millones que les suministrará de emergencia (en calidad de préstamo federal, no de regalo) la Administración Bush. Banamex es el segundo banco más grande de México. El 2007, Banamex le reportó a Citigroup más de 1.5 mil millones de dólares de ganancias. Al cierre del tercer trimestre del 2008, en el curso de la primera etapa más cruda de la turbulencia, Banamex reporta ganancias aproximadas a US $600 millones.
De Washington, Hu se encaminó a Costa Rica. A 20 años de “Esquipulas II”, el presidente Arias volvió a convertirse en el gran diplomático del istmo al romper el bloque pro-Taiwán que incluye a Belice, República Dominicana y Panamá. Arias fue a Pekín en visita oficial siendo el segundo presidente centroamericano en hacerlo, Daniel Ortega fue el primero en 1985 en aquellos años del sandinismo heroico, Guerra Fría y guerra total en Centroamérica. Hu le devolvió la visita a Arias y no llegó a la cita con las manos vacías. Reforzó los acuerdos de cooperación, de inversiones y turismo, al tiempo que allanó el camino para un tratado comercial que será suscrito el 2009. Para las eliminatorias de la Copa del Mundo Brasil-2014, a nuestros seleccionados les tocará jugar de visita en el nuevo estadio de La Sabana, que tendrá capacidad para 35 mil aficionados y se construirá gracias a US $73 millones donados por China. El coso olímpico, a inaugurarse antes de que Arias entregue el Ejecutivo en mayo de 2010, será acondicionado con un hotel para los atletas, oficinas para las federaciones deportivas y un centro de capacitación de alto rendimiento.
Luego Hu fue a La Habana. Nobleza obliga. Aún después del fallecimiento de Fidel Castro, estoy convencido de que esta tercera generación política de líderes chinos continuará honrando que aquella Cuba revolucionaria fue la primera nación de América Latina que los reconoció política y diplomáticamente el 28 de septiembre de 1960, sin imaginarse que ese hito precedería once años la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU que restituyó a Pekín la representación del pueblo chino y expulsó a Taiwán del seno del organismo mundial. Allí quedan las “Reflexiones del Compañero Fidel” del 19 de noviembre recién pasado: “El presidente Hu reiteró su deseo de seguir desarrollando las relaciones con Cuba, un país al que siente un gran respeto. El intercambio se produjo durante una hora y 38 minutos…Gracias por su estimulante visita y el honor de interesarse por un encuentro personal conmigo”.
La siguiente escala fue Lima, Perú. La cumbre anual de la APEC, la Cooperación Económica Asia Pacífico. La APEC es la tercera gran liga donde debemos estar tras la suscripción del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, la cual ocurrirá posiblemente durante la presidencia semestral de Suecia en la segunda mitad del 2009. La cita fue la última participación del presidente Bush en la APEC, su última visita por América Latina, y, a la vez, será muy posiblemente la última visita de Hu por América Latina en muchos años en virtud de las nuevas prioridades de la agenda internacional en las que China jugará un rol cada vez más relevante. Perú es la tercera economía latinoamericana socia de la APEC, después de México y Chile, y por fin ostenta la presidencia anual que da el honor de ser anfitrión de la cumbre de las 21 economías miembros.
Si hace una década, a mi juicio, era vital para el desarrollo de El Salvador ponerse en el radar de la pujante economía china, ahora estoy convencido que el horizonte más promisorio en el Siglo XXI desbordó China para comprender la Cuenca del Pacífico donde están primeras economías como Australia, Nueva Zelanda, Indonesia (240 millones de habitantes, la nación musulmana más grande del planeta), al tiempo de profundizar nuestra presencia en Japón y Corea del Sur. En Australia, el país cuenta con una “cabeza de playa”: una comunidad de 20 mil salvadoreños.
El “golpe de timón” de Arias le arrebató a la decisión de reconocer en Centroamérica a China todo carácter pionero, impactante en la política internacional y en los medios de comunicación. Se pensó que Ortega iba a romper con Taiwán inmediatamente arrancara su segundo mandato, pero mantuvo la lealtad heredada de la dictadura somocista y que refrendaron los gobiernos de Violeta Chamorro hasta el de Enrique Bolaños. Se rumora insistentemente que Ortega irá el 2009 a Taipei. Si viaja, pulverizará un registro más en los anales de la historia pues será el primer gobernante centroamericano que habría visitado, antes y después del fin de la Guerra Fría, Pekín y Taipei como jefe de Estado. Y me parece que el viaje lo hará pues la “diplomacia del dólar” de Taiwán recuperará su valor convenenciero ante la caída de los precios del crudo que reducen progresivamente los recursos que Ortega, individualmente y ajeno a la Contraloría del Estado, recibe del presidente venezolano.
Ortega atraviesa un episodio delicado pues en virtud de las irregularidades electorales del 9 de noviembre la mayoría de los cooperantes europeos y norteamericanos o congelan sus programas de cooperación o, lo que es peor, se retiran de Nicaragua ante el atropello de las universales cláusulas democráticas. Una porción sustancial de la cooperación externa va dirigida a estabilizar el presupuesto general de la nación. De hecho, a la mesa cooperante oficial, bilateral y multilateral, se le conoce como “Grupo de Apoyo Presupuestario”. El pronóstico es tan crítico que respecto a la refinería que Chávez le ofreció a Ortega para su toma de posesión en enero de 2007, Eulogio Del Pino, uno de los vicepresidentes operativos de PDVSA, anunció que dicha inversión, al igual que otras promesas petroleras en el exterior, está por lo pronto sometida a evaluación: “estamos pidiendo buscar financiamiento y disminuir participación accionaria”.
Frente al espejo dramático de Nicaragua, con mayor razón El Salvador debe entonces estar en APEC. Así como todos los ribereños centroamericanos en el Pacífico: Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Pero nosotros somos los más urgidos de proyectarnos en la Cuenca del Pacífico por poseer costas soberanas solamente en este océano, que es el mismo apremio de Ecuador, y fue el de Perú quien felizmente lo resolvió en 1997 al ser admitido a la APEC. De ese tiempo para acá, Perú ha suscrito tratados comerciales con las siguientes economías APEC: Canadá, Singapur, Tailandia y E.U.A. Ahora corona su decisión con esta cumbre, con ocho visitas paralelas a la cumbre de presidentes y primeros ministros, la firma de un Acuerdo de Asociación Estratégica con China y el memorando firmado con Corea del Sur para negociar un tratado comercial.
El Salvador, como nación, debe establecer que la Cuenca del Pacífico es su nicho natural y vital para sus intereses estratégicos. En la APEC están ya socios nuestros que muy bien pueden apadrinar nuestro ingreso de tal suerte que si el club abre su membresía el 2011 pues el país esté en una de las salas de espera, no por inercia, porque abrieron la puerta y nos colamos, sino por un trabajo tesonero, inteligente, audaz, que llevó a ganarse el respeto de tocar el timbre de la casa.
La Declaración de Lima, leída por el presidente Alan García, estableció que la crisis “es uno de los más serios desafíos económicos que hemos enfrentado…Actuaremos rápida y decisivamente para corregir la inminente desaceleración económica global”. En el texto se destacó que harán todos los esfuerzos para evitar una depresión mundial, incluyendo el compromiso de no imponer medidas proteccionistas por un año y el rediseño del sistema financiero internacional.
De la mano con la hoja de ruta del presidente Hu por las Américas, del escenario G-20 a la APEC, donde no figuró El Salvador, invito a los candidatos presidenciales y los partidos políticos que los postulan a un debate sobre política exterior. Los invito a un debate en el que primero podrán libremente acentuar las diferencias y luego desemboquen en puntos de encuentro donde nuestra futura política exterior no tenga otro propósito que agenciarnos todos los recursos externos posibles para combatir la pobreza y fortalecer nuestra democracia.
Invito a la vez a mis amigos de El Faro a ser los anfitriones de este necesario y urgente debate.
P.D.: Por el concepto ribereño que forma parte del acervo de la APEC, Honduras no puede ser admitida. Honduras es ribereña del Golfo de Fonseca que es un “mar cerrado”. Hasta India ha solicitado membresía aunque se encuentra a miles de kilómetros del Océano Pacífico. Pero no es por esto que menciono a India sino por los ataques terroristas de la que ha sido objeto Bombay, su corazón financiero. Las autoridades de ese país, en su primera evaluación, han estimado que los comandos terroristas hicieron uso de un arsenal suficiente para matar aproximadamente a 5 mil personas. De los ataques, hasta ahora, han muerto 180 personas. Pésames para la India, donde se abrió una embajada salvadoreña este año 2008. |