En las campañas electorales los discursos son hechos, y como hechos pueden transgredir o vulnerar los derechos de las personas. En el actual proceso electoral ha habido discursos de funcionarios y funcionarias que además de estar fuera de lugar son violatarios de la Constitución y atentan contra los derechos políticos de las y los salvadoreños.
El más reciente es el discurso de la Canciller, Marisol Argueta de Barrillas, dado ante el American Enterprise Institute, en Washington D.C. Por cierto, se trata de un discurso que resulta extraño en una persona de su prestigio como diplomática. “Perder El Salvador será una pérdida para la seguridad y los intereses nacionales tanto de El Salvador como de Estados Unidos”, fue lo que dijo esta funcionaria en referencia a un posible triunfo del FMLN.
Para ella que gane las elecciones ese partido político, que opera en el marco de la legalidad, sería “perder a El Salvador”. Para ella que los y las salvadoreñas, ejerciendo su derecho al voto “libre, directo, igualitario y secreto”, tal como lo consagra la Constitución, elijan al FMLN, en caso de ocurrir tal cosa, es equivalente a “perder a El Salvador”.
Pero la canciller no solo niega el derecho de un partido legal a ganar una elección, así como el derecho de los y las votantes a favorecerlo, si acaso ese es el deseo popular, sino que clama a otro país para que salve a El Salvador. “Los estadounidenses necesitan poner mayor atención a lo que sucede en América Latina. Los enemigos se están agrupando y fortaleciendo”, dijo la canciller.
Cabe preguntarse si para ella entre los enemigos de los Estados Unidos están el FMLN así como las y los votantes que apoyen a ese partido en las elecciones de 2009. Y vale cuestionar además qué es lo que espera Argueta de Barrillas como muestra de “mayor atención” por parte de Estados Unidos. Será acaso una intervención en el proceso electoral salvadoreño.
El otro es el del presidente Elías Antonio Saca, un discurso ofrecido en un encuentro empresarial. “La amenaza a nuestro modo de vida en libertad, no admiten titubeos ni medias tintas. Si nos dejamos dormir por los malabares de palabras y los discursos de cambio de mentira, vamos a perder el país”. La expresión se vuelve a repetir. Que el FMLN gane la elección o que las y los votantes favorezcan a esa partido con una votación mayoritaria es “perder el país”, según el señor Saca
Además, para el Presidente tal “amenaza” no admite “titubeos ni medias tintas”. Hay que preguntarse entonces si acaso el mandatario está haciendo un llamado a no dejar ganar al FMLN, aunque la población pueda en un determinado momento apoyar a ese partido con su voto. Es que el señor Saca pretende que los empresarios, sin importar cómo lo hagan, desconozcan o atropellen el actual proceso electoral.
Y el Presidente va más allá. “Hay que hablar con nuestros empleados para que entiendan”, agregó el señor Saca. La relación patrono-empleado es de carácter estrictamente laboral. Desde ningún punto de vista es admisible que tal relación de poder sea utilizada para hacer “entender” a las y los empleados cómo deben ejercer su voto. Con sus palabras el Presidente está haciendo un llamado a violentar la garantía constitucional de que el voto es “libre, directo, igualitario y secreto”.
Estos discursos, por ser pronunciados por funcionarios públicos, son en si mismos una violación constitucional y una vulneración a los derechos políticos de las y los salvadoreños. Pretenden condicionar el voto, desconocer a una asociación política legalmente constituida, así como negar a los y las candidatas postuladas por el FMLN la posibilidad de ocupar un cargo de elección popular mediante elecciones limpias y equitativas.
El artículo 218 de la Constitución es categórico: “Los funcionarios y empleados públicos están al servicio del Estado y no de una fracción política determinada. No podrán prevalerse de sus cargos para hacer política partidista”. Saca y Argueta de Barrillas, entre otros funcionarios, han quebrantado esa disposición constitucional de forma abierta, deliberada e irresponsable. |